José Manuel Bobillo: “Ahora es cuando más seguros de lo que hacemos y más motivados por nuestro oficio tenemos que estar”

José Manuel Bobillo: farmacéuticos de Farmacia Santamaría
José Manuel Bobillo se dedica en nuestra farmacia a la formulación magistral, pero en sus ratos libres confiesa que hace de psicólogo, carrera que abandonó para dedicarse a lo que hoy es. Sobre su profesión vaticina que en el futuro serán los pacientes quienes decidan qué tipo de atención quieren y, en este sentido, los farmacéuticos tendrán que “currárselo” más.
– ¿Cuándo y dónde empezaste a trabajar como farmacéutico?
– Empecé aquí en Farmacia Santamaría en el año 2012 de auxiliar. Acabé la carrera de farmacia en 2015 así que me licencié estando ya trabajando aquí.
– ¿Cómo ha cambiado la farmacia en comparación a tus principios? 
– La farmacia y el mundo en general tiende a informatizarse. Eso ha obligado a invertir en innovación y nuevas tecnologías así como en mejorar la atención farmacéutica.
– ¿Qué es lo que más te gusta de ser farmacéutico?
Yo en particular me dedico a la formulación magistral. Es muy reconfortante saber que eres responsable de fabricar medicamentos para pacientes que no disponen en la industria de especialidades farmacéuticas para cubrir sus necesidades. Además me encantan la química y la tecnología farmacéutica y mi trabajo me brinda la oportunidad de plantearme retos como “¿cuál será el excipiente adecuado?, ¿cómo puedo mejorar la biodisponibilidad?, ¿cuál será el pH óptimo?…” Aquí en el laboratorio se hace todo rico rico y con fundamento.
– ¿Hacia dónde crees que va el papel del farmacéutico? ¿Crees que la presencia online le resta importancia a la cercanía? 
– Yo creo que en el futuro todo va a ser online y que los farmacéuticos tendremos que currarnos mucho más la atención farmacéutica. Pensar que la presencia online no va a afectar a la cercanía me recuerda al que pensó que un iceberg no podría afectar al Titanic. Por mucho que presumamos de “la calidad de la atención en oficina de farmacia” eso tendrá que ser el paciente el que lo tenga que valorar. Si yo escribo una comedia y el público no se ríe se convierte en un drama. Al final el paciente buscará lo que mejor servicio le dé. Es muy importante estar al día, revisar tus conocimientos y sobre todo ser capaz de transmitir activamente información a un paciente que probablemente no se maneje en los mismos términos y palabros raros que nos gustan a los farmacéuticos.
Además, el auge de las pseudociencias y otros motivos como las alertas sanitarias que se convierten en noticias-histeria hacen que no seamos ahora mismo el gremio más valorado así que es cuando más fuertes tenemos que estar, más seguros de lo que hacemos y más motivados por nuestro oficio.
– ¿Cuál es el consejo que más repites?
– Que no me hagan mucho caso cuando me enrollo.
– Qué otras aficiones tienes además de tu trabajo.
Me gusta mucho la música. Toco el piano, aunque lo tengo últimamente bastante olvidado. También me encanta pasar el tiempo buscando información sobre todo aquello que sea curioso pero a la vez inútil.
– Si no hubieras sido farmacéutico, ¿qué serías?
– Supongo que músico o psicólogo, que en su día comencé a estudiar esa carrera. Por suerte, mis compañeros comparten diariamente conmigo sus psicopatologías.

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